Si esto fuera una película todo ya estaría arreglado. Seríamos felices, ella sería malvada y nadie comprendería como es que han podido estar juntos tanto tiempo. Si esta situación se reflejara en la gran pantalla, tu familia me amaría, todos tus amigos nos querrían juntos y yo sería maravillosa, delgada y excitante.
Si esto fuera una película, tú ya estarías aquí a mi lado.
Pero esta es la vida real, no estamos en una ciudad exuberante de Estados Unidos, estamos en Lima, Perú. Ella en realidad es una buena persona y yo tiendo a ser la zorra que hiere a las personas sin querer. Tu familia apenas y me conoce, no tengo el mejor historial con tus amigos y estoy lejos de ser maravillosa o delgada o siquiera un poco emocionante.
No mentiré, sí que tuvimos algunos momentos de película. Algunas miradas, las confidencias, los amaneceres juntos (virtuales y en persona). Nuestros chistes privados, las sonrisas, los besos, nuestros secretos. Todo lo que nos decíamos, todo lo que no nos decíamos.
También habían momentos que me traían de golpe a la realidad como las peleas, los gritos, alguna palabra venenosa, las verdades que nos lanzábamos en las situaciones menos apropiadas, los secretos que guardábamos uno del otro, las mentiras.
Me dejaste buenos recuerdos, y a la vez, cosas que desearía olvidar.
Si esto fuera una película, yo ya te habría olvidado, sería por completo feliz, nada me ataría a ti. Me buscarías después de darte cuenta del gran partido que yo era. Me pedirías perdón mil veces y novecientas noventa y nueve veces te lo negaría, solo para rechazarte con la final.
Pero esto no es una película, ¿verdad?

De ser una película, todo sería perfecto, pero no lo es y tenemos que aprender a vivir con lo que tenemos. Fuerza.
ResponderEliminarque bonito blog me gusta mucho.
ResponderEliminarsaludos(: