Decepción. Irritabilidad. Molestia. Confusión. Dolor. Ignorancia. Indiferencia. Tristeza.
Es toda una montaña rusa, que no se detiene y con cada vuelta siento el mareo cegar mis ojos y como el cinturón de seguridad se sigue soltando, asegurándome que eventualmente voy a caer. Y hoy finalmente sentí como si hubiera caído de mil pies de altura.
Cada vez que abro una página web, un libro, escucho una canción o prendo la televisión, hay algo que me recuerda a ti. Ya sea unos ojos claros, una guitarra eléctrica o una sonrisa sarcástica. Todo me habla de ti y logra hasta ser ridículo lo mucho que se relaciona todo mi entorno contigo.
Pero ahora no hay un tú y yo. Y dudo mucho que lo vuelva a haber. Me heriste de tantas diferentes maneras y sé que yo lo hice también, no somos perfectos, tenemos derecho a equivocarnos, pero si esto debiera suceder, no debería ser tan difícil.
Estoy cansada de recoger las migajas de tu cariño, soportar tus extraños cambios de humor, sentir la sequía que son los periodos de tu ignorancia. No quiero tus estúpidas bromas o tus falsas disculpas. Te conozco como la palma de mi mano pero tu no sabes ni donde empiezo.

Es bueno que encuentres una forma de sacar todo lo que tienes dentro, porque no es bueno que te lo guardes. Eres una gran persona que se merece a alguien que se la juegue por ella. Que la valore y que la quiera de verdad. Te mereces eso, me encantó tu entrada, aunque me hizo recordar mucho a lo que alguna vez me pasó y sé como te sientes.
ResponderEliminar