viernes, 11 de febrero de 2011

Reasons Why.

Es curioso como pequeños detalles pueden cambiar todo. Como por ejemplo, si tomas el camino de la derecha todo se te dará con facilidad, pero caerás en la monotonía con la misma rapidez. Pero si tomas el camino de la izquierda, tendrás que luchar para conseguir lo que quieres pero encontraras el amor en el camino. A veces no viene con tantas explicaciones, pero las bifurcaciones de la vida tienen esas características. Algunas parecen el paraíso sobre ruedas, pero al carruaje le fallan los frenos, y otros parecen el infierno cuesta arriba pero en realidad Dios tiene un gran plan para ti.
Es increíble también como pequeños detalles marcan la vida de las personas. No sabes cuanto puede ayudar que seas el hombro para llorar de alguien, quizás le has dado más esperanzas hacia el futuro. O cuando le lanzas un insulto a esa chica, la 'friki' del salón, solo para seguir al resto, no sabes si le has quitado sus últimas ganas para vivir.
A veces da miedo lo loca que es la vida. En un momento estas riendo con un amigo y a la siguiente hora ambos tienen lágrimas corriendo por sus rostros, gritándose cosas horribles. La semana anterior estas con un familiar, disfrutando de la compañía del otro y luego te enteras que ha fallecido repentinamente. Practicas para un recital de piano muy importante y al día siguiente, jugando, te rompes la mano.
Visto de este modo, la vida parece un asco, pero, no, no lo es. Solo que a veces hacemos las cosas sin cuidado, sin pensar en las repercusiones, no digo que cada vez que tomes una gaseosa seas precavido, porque puede ser que te atragantes con un hielo. No soy tan paranoica. (Tal vez, si). Pero solo digo que lo pienses mejor antes de gritarle a alguien que no se lo merece, que intentes con más fuerzas sujetarte a los que amas. No sabes que puedes desencadenar con tus acciones, no tienes ni idea.
Por ejemplo, si una de mis amigas de mi antigua secundaria no dibujara tan bien, yo no hubiese querido superarla, después de la enésima vez que presumió sus dibujos frente a mí. Probablemente no hubiese empezado a escribir, para sentirme buena en algo y ahora estaría durmiendo o viendo TV en ves de estar actualizando mi blog. 
Es algo pequeñito, casi sin importancia, pero tu vanidad me empujó a buscar una manera de expresar mi frustración, mi rabia por ser una inútil. Y la encontré, así que gracias por ello.
O también, cuando era pequeña, mi madre dice que solía ser muy bonita, como esas bebés que salen en comerciales o que parecen adoptados por Brad & Angelina. Era normal que la gente me viera, se podría decir que hasta lo disfrutaba. Lo que nunca olvidare es cuando tenía seis años, era más perspicaz de lo que la gente pensaba y me daba cuenta de la variedad de miradas que podía obtener. Admiradas al ver mi cabello castaño con reflejos dorados, que parecía irreal en una niña tan pequeña o celosas de que sus hijas no fueran tan 'sacadas de revista'. Y no lo digo por presumir, en realidad, era linda, pero crecí y todo eso se fue al tacho. Me estoy alejando del punto. Lo que me di cuenta es de que había personas, hombres, para ser más exacta, que no me miraban admirados o celosos o embelesados o lo que sea. Me miraban de una forma que no es correcta mirar a una niña pequeña, ni a una mujer en realidad. Era repugnante y desde esa edad en la que solo debería preocuparme en quien tenía la Barbie más bonita o la muñeca que tenía más características, me preocupaba en las miradas de ciertos pervertidos, a falta de una mejor palabra. Y desde es momento odie que me miraran así o que me soltaran algún piropo. 
La mayoría de chicas se sonrojan o ríen tontamente cuando le dicen cumplidos, en especial en torno a su físico, pero no conmigo querido, a mi me enferman. Especialmente los que son crudos. Así que si quieres adularme, mantelo de los hombros para arriba, o quizás solo admira mi ingenio y sarcasmo. 
Esas dos cositas pequeñas marcaron lo que soy hoy. Tal vez no entiendas cual es el gran rollo y si no lo haces, deja de leer, porque si no has comprendido hasta ahora, dudo mucho que comprendas el final.
Supongo que lo último que me queda por decir o escribir (?) es que el efecto mariposa es más que una película, una sonrisa es más que eso y un gesto dice más de lo que tú piensas. No tomes todo por sentado, porque siempre hay alguien que te observa, y no es para ponerte bajo presión o asustarte, solo soy honesta, tus acciones siempre van a significar mucho para alguien. Así que ten cuidado.

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