lunes, 11 de marzo de 2013

I'm Not Calling You A Liar.


There's a ghost in my mouth and it talks in my sleep, wraps itself around my tongue as it softly speaks.

No insinúo que mientas, pero te pediría que no lo hicieras.
Tus historias tienden a tropezarse entre ellas mientras bailan a mi alrededor. Hay algo en tus sonrisas que no concuerda y nuestras conversaciones se asemejan a un campo minado. Disculpa mi franqueza pero no estoy acostumbrada a risas fingidas, ni falsas promesas; no aceptaré tus comentarios condescendientes y no me dejare moldear a tu parecer. 
Quizás la manera en que crecimos fue diferente, pero eso no te hace mejor que yo.

No te llamo ladrón, pero no te atrevas a robarme.
No tientes mi paciencia, porque no la tienes; palabras son palabras, excepto cuando ocultan un sentimiento detrás. No te debo nada y aún así mi conciencia está completamente trastornada, sentimientos de culpa me inundan constantemente y no puedo evitar resentir de ti por ello. Soy una persona terrible y debido a eso, mis sentimientos son horribles también, todo se tiñe de negro, manchas que se expanden incluso en la emoción más pura y el rechazo es algo que me viene al natural.

No creo en los fantasmas, así que no me atormentes.
Excepto que sí, lo hago, porque todas las noches ellos se enredan en mis recuerdos y atrapan mis ideas. No puedo evitar cometer los mismos errores y a pesar de que estoy cansada de ello, sigo cayendo en los brazos equivocados.

Estoy tan acostumbrada a mi dolor que lo dejaré destruirme.


No hay comentarios:

Publicar un comentario