When I'm alone all by myself, you're out with someone else, lovin', touchin', squeezin' another.
Debilitas mis defensas, mis rodillas tiemblan en tu presencia, mantengo mis manos en puños para que no se acerquen a ti, pero no puedo evitar un apretón aparentemente indiferente en tu brazo que trato de enmascarar con una sonrisa distraída. Mi piel ansía la tuya y mis dedos se estremecen en tu presencia.
Probamos querernos, tocarnos, acercarnos y justo cuando creí que estábamos cerca, corriste a la dirección opuesta, lo cual, aceptémoslo, es una sorpresa, porque soy yo la que suele correr. Caíste en sus brazos y fue tan veloz que aún podía sentirte y ya no estabas aquí.
E intentó vanagloriarme y decir que ya lo sabía, que no era una gran sorpresa que volvieras a ella, después de todo, lo nuestro es físico, mezclado con un poco de amistad y lo tuyo con ella es una relación emocional en la que yo no estaría dispuesta a invertir, ni siquiera por ti. Las palabras son sinceras, pero eso no quiere decir que no duelan o puncen.
Y ahora estoy sola y pensando en los momentos... ¿entretenidos? que solíamos compartir. Y sí, me sería sencillo reemplazarte y encontrar cualquier otro tipo con quien pasar el rato, pero aunque odie admitirlo, en el fondo de mí sé que no sería lo mismo.
Pero no pasara mucho para que te encuentres solo y aburrido y salgas a buscar algo diferente y aproveches cualquier oportunidad. Y ella se enterara, porque una chica solo puede permanecer ciega (o tonta) por un cierto tiempo. Y te dejara y volverás a lo mismo, solitario, atragantado en la monotonía de tu vida, moviéndote de lado en lado, sin un lugar fijo, porque ella estará queriendo, tocando, acercándose a otro.
Y eventualmente regresaras.
Y el ciclo se repite otra vez.


