martes, 13 de septiembre de 2011

White Rabbit.

Crónica de una semana con pequeñas dosis de felicidad recubierta.


Primer día:


Salgo de mi casa con un nudo en la garganta & lágrimas en los ojos. Tomo mi desayuno mientras estoy en camino a la universidad & intento olvidarme de la sensación de pesar que llevo en el pecho. Al llegar a mi aula, me siento & saco de la mochila el paquete de pequeñas dosis de felicidad. Abro una, la parto por la mitad & me la tomo con un sorbo de café. El efecto se da en un espacio de diez minutos. Un sentimiento neutro reemplaza la angustia & hace desaparecer la ansiedad. Una sonrisa floja se instala en mi rostro & me permite mantenerme concentrada. El sentimiento de tranquilidad se mantiene durante toda mi jornada de estudios, aunque causándome cierto malestar en el estomago & un poco de sueño. El efecto empieza a desaparecer alrededor de las 7:30 de la noche & la tristeza empieza a aparecer. Me despido de los amigos con los cuales salí & me subo al taxi que me llevara a mi hogar, tratando de ignorar la amargura que sube desde la boca del estomago hacia mi garganta. Llego a casa, leo, escribo & canto un poco.


Notas concluyentes: Sobreviví el primer día.


Segundo día:


Esta vez tomo la dosis en ayunas. Llegué a la universidad & me di con la sorpresa de que tenía práctica de Cálculo. La di lo mejor que pude pero la ansiedad no me permitía pasar al siguiente problema porque ya tenía dudas del que acababa de resolver. Cuando salgo del aula acompaño a una amiga a hacer unos pagos & con disimulo tomo la dosis con un largo sorbo de agua. Siento a mis hombros relajarse & la culpabilidad, ansiedad & preocupación esconderse. Salgo temprano con otra amiga, ya que no es mi turno de exponer en Seminario, con la intención de ver una película. Primero paramos en el mercado para hacer unas compras rápidas & luego nos dirigimos hacia Plaza San Miguel donde nos sorprende ver que el cine esta cerrado & lo más sorprendente es notar lo poco que me irrita eso. Terminamos yendo al McDonald's donde pasamos un buen rato devorándonos diversas bombas de grasa que me pasaran factura de aquí a unos años o en unas semanas, igual, trato de no pensar mucho en ello. Luego vamos a mi casa donde descansamos, vemos vídeos & seguimos comiendo. Si hay algo seguro es que no he perdido el apetito. Cuando se va, sigo con mi rutina sola, hasta que los gritos de mi hermano por el partido llegan a mi cuarto. Siento mi control comenzar a resquebrajarse, e intento con todo mi corazón no enfadarme & asesinarlo, en serio que lo hago. La intención no dura mucho & me encuentro a mi misma gritando & estrellando puertas. Cualquier resquicio de tranquilidad que habita en mi cuerpo, me abandona. & así termina el día.


Notas concluyentes: Una innecesaria necesidad de bailar & cantar. Especialmente 'Coffee & Cigarettes'.


Añadido a último minuto: Se fue la luz en mi casa. Mierda.


Tercer día:


Tomo la dosis un poco más tarde de lo normal, porque es sábado & me levanto tarde. También tomo menos de lo usual porque no medí bien & corte mal la maldita cosa esa. Me siento neutra todo el día, e inclusive cuando me invade la cólera logro ponerla a un lado para resolver problemas con tranquilidad. Me mantiene concentrada & dedicada. Aunque al tener una conversación emotiva con mi mamá el dique comienza a resquebrajarse. Pero aún así se me hace más sencillo mantener mis emociones a raya & evitar llorar, o enojarme e inclusive reír. En otras palabras se me hace más sencillo volverme fría. Igual, apenas pasa el efecto, todo regresa con ganas.


Notas concluyentes: Tengo mucho en lo cual pensar. Espero tomar la decisión correcta.


Cuarto día: 

Fui a Paracas. Mayor tranquilidad que nunca, especialmente al estar atrapada en una camioneta con otros tres locos, también conocidos como mi familia. Intentos de angustia frustrados. Lágrimas secas. Bostezos incontrolables & extraños lapsus de perdida de memoria. En total, un buen día.



Notas concluyentes: Rezar me da paz.


Quinto día:


Tomé una decisión. No quiero dejar de tomar mis pequeñas dosis de tranquilidad. Haré lo que pueda para seguir con ellas. Son varias razones por las cuales no las quiero dejar, pero ninguna de ellas es dependencia. Pasé el día con Sawako, viendo animes & jugando con su conejo. Almorcé con una paciente, la ayude a sonreír. Fue un gran día.


Notas concluyentes: Toda angustia se puede vencer con una sonrisa.


Sexto día:


Compré un libro. Reí. Comí. No perdí la paciencia. Otro día con Sawako, ella me ayuda, me hace sonreír. Tuve ganas de cantar en japones (?) Aunque primero debo aprender el idioma. Me aferro a mi felicidad como puedo, aunque se va acabando.


Notas concluyentes: Chocolate. Chocolate bueno.


Séptimo día:


Penúltimo día de felicidad. Primer día que mi ira comienza a llegar a tope. Somnolencia desacostumbrada. Sawako & yo, de nuevo en mi casa, viendo doramas & comiendo sopa. La acompañe a tomar su carro, me sentí más segura.


Notas concluyentes: Miedo.


Octavo día:


Último día de felicidad controlada. Descontrol. Primeras ganas de llorar en días. Ligera desesperación. Nada que un buen cigarro no pudo curar. Ganas inusitadas de cantar. Sonrisas & risas durante todo el día. Regreso a casa divertido. Cuando finalmente llegué, discutí la posibilidad de seguir con mi dosis con mi madre. Se negó rotundamente. Estoy demasiado indolente como para que me importe, pero, se que lo lamentare mañana.


Notas concluyentes: Tal vez, si las necesito.



2 comentarios:

  1. Me encanta como escribes
    pero siempre recuerda que un dia sin una sonrisa es como un día perdido. Tienes una hermosa sonrisa y no olvides nunca de utilizarla. Un abrazo puede también ser la cura para poder llegar a la tranquilidad :)

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  2. Esas dichosas píldoras de la felicidad me hacen falta, pero aun piensa - al menos una parte de mi- que no todo debe ser gracias a ella. No ganarás la partida si no mueves un poco las piezas, no habrá auténtica paz hasta que no estés conforme con lo que albergas dentro. No habrá tranquilidad hasta que no venzas tus miedos y lograrlo es una bendita batalla eterna. Escribes increíble, te admiro *-*

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