A veces me pregunto si es que aún recuerdas mi cumpleaños.
Trato de imaginar si es que lo verás en los recordatorios & me saludaras.
Feliz día, escribirás. Pásala bien & diviértete.
Lo más probable es que le de un like. Y si me siento valiente, te responderé.
¡Gracias! ¿Qué es de ti?
Me escribirás algo flojo & vacío & a pesar de que son letras en una pantalla, podre notar de que en realidad no quieres iniciar una conversación.
Aquí, con la universidad, dándole duro. ¿Y tú?
Me tomare unos minutos, pensare en que decir, esperare a que algo venga a mi mente, que me haga sonar interesante & ocupada. Lo más probable es que te canses de esperar mi respuesta & revises tus otras notificaciones.
Igual.
No muy interesante, pero sí ocupada.
Y es que eso es lo que probablemente ocurra. Porque te conozco. Conozco tus reacciones, tus muecas, tus sonrisas... Hasta conozco tus maneras de rechazarme.
Una pena que para conocerte tuviste que decepcionarme primero.
Una verdadera lástima que nos conozcamos pero seamos ambos tan secos.
Y es penoso en realidad que habiendo pasado por tanto, ahora seamos dos extraños.














