Your name has echoed through my mind.
Me pregunto como será dormir en tu regazo.
Todo empezó por eso, en verdad. Esa pequeña duda, la curiosidad innata y comencé a perderme.
La idea que tenía preconcebida de ti cambió y de pronto eras distinto y eras tan inesperado, tan opuesto a lo que usualmente busco que no podía evitar observarte, mi mirada desviándose de su lugar hasta encontrar tu figura. Y he logrado darme cuenta que cada vez que te das vuelta mis pensamientos se alteran, las palabras enfrentándose en mi lengua, buscando que decir para continuar cualquier conversación que pudiéramos tener.
No puedo evitar pensar que ya es demasiado tarde como para dar marcha atrás.
Honestamente esta travesía la he recorrido varias veces, conozco todas sus variaciones, los lugares en que la pendiente está más inclinada, he estado cerca de caer al precipicio muchas veces y me he salvado por poco. Y sin embargo tú me incitas a saltar.
Y sería, oh tan fácil olvidar el pasado, dejarme arrullar por tu sonrisa, permitir que mi heridas cicatricen y saltar al vacío...
No.
No lo haré.
No me permitiré olvidar. No puedo simplemente dejar todo ir por ti, cuando todo es tan incierto, prefiero ignorar como me hace sentir cálida por dentro que a pasar por todo de nuevo.
Prescindiré de los pequeños detalles tan únicos de ti que me hacen sonreír.
Aceptaré el hecho de que no recibiré mensajes tuyos deseándome un buen día.
Cuando me saludes me recordaré que no es por mí que te emociona salir de la cama en las mañanas y que ese beso en la mejilla no significa nada especial.
Porque este camino es peligroso, esta esperanza infantil es tóxica, este sueño es nocivo...
Y no puedo evitar anhelarlo.
Todo empezó por eso, en verdad. Esa pequeña duda, la curiosidad innata y comencé a perderme.
La idea que tenía preconcebida de ti cambió y de pronto eras distinto y eras tan inesperado, tan opuesto a lo que usualmente busco que no podía evitar observarte, mi mirada desviándose de su lugar hasta encontrar tu figura. Y he logrado darme cuenta que cada vez que te das vuelta mis pensamientos se alteran, las palabras enfrentándose en mi lengua, buscando que decir para continuar cualquier conversación que pudiéramos tener.
No puedo evitar pensar que ya es demasiado tarde como para dar marcha atrás.
Honestamente esta travesía la he recorrido varias veces, conozco todas sus variaciones, los lugares en que la pendiente está más inclinada, he estado cerca de caer al precipicio muchas veces y me he salvado por poco. Y sin embargo tú me incitas a saltar.
Y sería, oh tan fácil olvidar el pasado, dejarme arrullar por tu sonrisa, permitir que mi heridas cicatricen y saltar al vacío...
No.
No lo haré.
No me permitiré olvidar. No puedo simplemente dejar todo ir por ti, cuando todo es tan incierto, prefiero ignorar como me hace sentir cálida por dentro que a pasar por todo de nuevo.
Prescindiré de los pequeños detalles tan únicos de ti que me hacen sonreír.
Aceptaré el hecho de que no recibiré mensajes tuyos deseándome un buen día.
Cuando me saludes me recordaré que no es por mí que te emociona salir de la cama en las mañanas y que ese beso en la mejilla no significa nada especial.
Porque este camino es peligroso, esta esperanza infantil es tóxica, este sueño es nocivo...
Y no puedo evitar anhelarlo.
