martes, 20 de septiembre de 2011

A Twist Of Fate & It All Broke Down.

¿Sabes? Antes solía pensar que contaríamos nuestra historia tomados de la mano, en un café cerca a nuestra universidad. Que reiríamos mientras narrábamos como nos conocimos, como al principio me resistía a ti o a cualquiera que se me acercara, como al final caí, como tuvimos que separarnos, pero que siempre hubo algo que nos unía, como al final si lo superamos todo & logramos mantenernos unidos.


Por supuesto, era una ilusa incorregible.


Antes solía pensar que no había peor lugar que el que no estuviera a tu lado, sin embargo con el tiempo me di cuenta que era mejor estar sola que mal acompañada. Y que los arco iris no aparecen cada vez que abres la boca, sino, que es más bien todo lo contrario. Quería ver fuegos artificiales cuando te besara, & cuando el final poco a poco se aproximaba, sentía retorcijones en el estómago.


¿Es acaso justo? ¿Que yo haya tenido que sentarme atrás & escribir las historias de mis amigas pero dejar que la mía se me escapara de las manos? ¿Que siempre que se nos presentara una oportunidad, un tercero apareciera en la imagen & te alejara de mí? ¿Está siendo imparcial Cupido al permitir que mi dignidad, mi orgullo, como me percibían los demás se fuera al diablo & que me convirtiera en tu marioneta personal? ¿Estando tú en una relación? ¿Estando yo oculta en las sombras, sobreviviendo de las migajas de cariño que arrojabas hacia mí?


Lo peor de todo es que ni siquiera lo sabes, o mejor dicho, no lo reconoces. Vives felizmente tu vida con ella sin darte cuenta todo lo que causaste en mí (notese el tiempo pasado) Es como si ni siquiera hubiese habido una historia para empezar. ¿No es eso doloroso? Invertir meses de tu vida en una persona & luego darte cuenta que fueron en vano, que no te dejo ni un solo lindo recuerdo, que hay canciones que no puedes escuchar sin que te arda el corazón, que hay situaciones que te traen lágrimas a los ojos, que hay personas que me recuerdan demasiado a ti. & sin embargo tú puedes seguir adelante, como si yo hubiese sido una ola en el mar, que hubieron tantas que ya todas te parecen iguales.


Ahora estoy sola, gritando las palabras de una canción, esperando que puedan llegar ti, que te haga sentir aunque sea una milésima de todo el rencor que guardo dentro. Quiero saber si es que te duele o si es que te da igual. Quiero saber si sigues jugando con otras personas así como jugaste conmigo. Quiero salir por última vez contigo & pedirte la verdad, quiero un sentimiento de cierre, quiero un poco de honestidad en la respuesta a la pregunta que me ronda en la cabeza desde que esto se acabo.


¿Fue verdadero lo nuestro o no?



lunes, 19 de septiembre de 2011

All We Know.

Estaba haciendo una lista de todo lo que no te enseñan en la escuela. No te enseñan como amar a alguien. No te enseñan a ser famoso. No te enseñan a ser rico o ser pobre. No te enseñan como alejarte de una persona a quien ya no amas. No te enseñan como saber lo que pasa por la mente de alguien. No te enseñan que decir a alguien que esta muriendo. No te enseñan nada que valga la pena saber. - Neil Gaman.


Hay demasiadas cosas que no te enseñan en la escuela. No te enseñan como manifestar tus sentimientos correctamente. No te enseñan a tener novio. No te enseñan como rechazar a alguien, ni como aceptar que has sido rechazada. No te enseñan como manejar tus celos, no te enseñan a creer en que las cosas saldrán bien.


No te enseñan como sonreír a pesar de que te duele el alma & el corazón. No te enseñan (& en mi carrera, esto es crucial) a consolar a un enfermo terminal, no te enseñan a secar lágrimas, no te enseñan a dar palabras de aliento, ni te enseñan como decirle a alguien que va a morir.


No te enseñan como decirle adiós a un amigo del cual creías que nunca te ibas a separar. Te enseñan sobre sexualidad & métodos anticonceptivos pero no te enseñan que decirle a tu amiga cuando te dice que esta embarazada. Te enseñan a respetar a tus amigos, pero no te enseñan que hacer cuando eres víctima de bullying.


En las escuela te enseñan sobre economía, los tipos de cambio & las monedas de diferentes potencias mundiales, pero no te enseñan que hacer cuando el dinero ya no te alcanza. Te enseñan a respetar a tus padres, pero no que decirles cuando te hacen escoger entre la carrera que te gusta o pagar tu educación.


Te enseñan sobre historia nacional & mundial, pero no nos dicen en donde vamos a acabar. Te enseñan sobre polígonos, perímetros, áreas & figuras geométricas, te enseñan a armar tetraedros & cubos pero no a armar un hogar. En Química te enseñan sobre diferentes formulas para crear ácidos, sales haloideas & sales oxisales, pero no a crear Felix Felicis, o un antídoto a cualquier enfermedad que te pueda separar de tus seres queridos.


Te enseñan sobre los orígenes de la vida, su evolución, pero no como vivirla.


En la escuela te enseñan sobre la definición de las palabras, pero no su significado.

Te enseñan sobre el ciclo de vida & el orden natural de los seres vivos, pero no como actuar en el funeral de tus abuelos. Te enseñan a leer & a escribir, pero no a leer una prueba de Elisa positiva o a escribir una hora de muerte. Te enseñan buenos modales & etiqueta de mesa, pero no a compartir tu comida con los necesitados. Te enseñan a redactar informes & ensayos pero no el informe de una autopsia.



Todas las lecciones más importantes las aprendes tú sol@.



martes, 13 de septiembre de 2011

White Rabbit.

Crónica de una semana con pequeñas dosis de felicidad recubierta.


Primer día:


Salgo de mi casa con un nudo en la garganta & lágrimas en los ojos. Tomo mi desayuno mientras estoy en camino a la universidad & intento olvidarme de la sensación de pesar que llevo en el pecho. Al llegar a mi aula, me siento & saco de la mochila el paquete de pequeñas dosis de felicidad. Abro una, la parto por la mitad & me la tomo con un sorbo de café. El efecto se da en un espacio de diez minutos. Un sentimiento neutro reemplaza la angustia & hace desaparecer la ansiedad. Una sonrisa floja se instala en mi rostro & me permite mantenerme concentrada. El sentimiento de tranquilidad se mantiene durante toda mi jornada de estudios, aunque causándome cierto malestar en el estomago & un poco de sueño. El efecto empieza a desaparecer alrededor de las 7:30 de la noche & la tristeza empieza a aparecer. Me despido de los amigos con los cuales salí & me subo al taxi que me llevara a mi hogar, tratando de ignorar la amargura que sube desde la boca del estomago hacia mi garganta. Llego a casa, leo, escribo & canto un poco.


Notas concluyentes: Sobreviví el primer día.


Segundo día:


Esta vez tomo la dosis en ayunas. Llegué a la universidad & me di con la sorpresa de que tenía práctica de Cálculo. La di lo mejor que pude pero la ansiedad no me permitía pasar al siguiente problema porque ya tenía dudas del que acababa de resolver. Cuando salgo del aula acompaño a una amiga a hacer unos pagos & con disimulo tomo la dosis con un largo sorbo de agua. Siento a mis hombros relajarse & la culpabilidad, ansiedad & preocupación esconderse. Salgo temprano con otra amiga, ya que no es mi turno de exponer en Seminario, con la intención de ver una película. Primero paramos en el mercado para hacer unas compras rápidas & luego nos dirigimos hacia Plaza San Miguel donde nos sorprende ver que el cine esta cerrado & lo más sorprendente es notar lo poco que me irrita eso. Terminamos yendo al McDonald's donde pasamos un buen rato devorándonos diversas bombas de grasa que me pasaran factura de aquí a unos años o en unas semanas, igual, trato de no pensar mucho en ello. Luego vamos a mi casa donde descansamos, vemos vídeos & seguimos comiendo. Si hay algo seguro es que no he perdido el apetito. Cuando se va, sigo con mi rutina sola, hasta que los gritos de mi hermano por el partido llegan a mi cuarto. Siento mi control comenzar a resquebrajarse, e intento con todo mi corazón no enfadarme & asesinarlo, en serio que lo hago. La intención no dura mucho & me encuentro a mi misma gritando & estrellando puertas. Cualquier resquicio de tranquilidad que habita en mi cuerpo, me abandona. & así termina el día.


Notas concluyentes: Una innecesaria necesidad de bailar & cantar. Especialmente 'Coffee & Cigarettes'.


Añadido a último minuto: Se fue la luz en mi casa. Mierda.


Tercer día:


Tomo la dosis un poco más tarde de lo normal, porque es sábado & me levanto tarde. También tomo menos de lo usual porque no medí bien & corte mal la maldita cosa esa. Me siento neutra todo el día, e inclusive cuando me invade la cólera logro ponerla a un lado para resolver problemas con tranquilidad. Me mantiene concentrada & dedicada. Aunque al tener una conversación emotiva con mi mamá el dique comienza a resquebrajarse. Pero aún así se me hace más sencillo mantener mis emociones a raya & evitar llorar, o enojarme e inclusive reír. En otras palabras se me hace más sencillo volverme fría. Igual, apenas pasa el efecto, todo regresa con ganas.


Notas concluyentes: Tengo mucho en lo cual pensar. Espero tomar la decisión correcta.


Cuarto día: 

Fui a Paracas. Mayor tranquilidad que nunca, especialmente al estar atrapada en una camioneta con otros tres locos, también conocidos como mi familia. Intentos de angustia frustrados. Lágrimas secas. Bostezos incontrolables & extraños lapsus de perdida de memoria. En total, un buen día.



Notas concluyentes: Rezar me da paz.


Quinto día:


Tomé una decisión. No quiero dejar de tomar mis pequeñas dosis de tranquilidad. Haré lo que pueda para seguir con ellas. Son varias razones por las cuales no las quiero dejar, pero ninguna de ellas es dependencia. Pasé el día con Sawako, viendo animes & jugando con su conejo. Almorcé con una paciente, la ayude a sonreír. Fue un gran día.


Notas concluyentes: Toda angustia se puede vencer con una sonrisa.


Sexto día:


Compré un libro. Reí. Comí. No perdí la paciencia. Otro día con Sawako, ella me ayuda, me hace sonreír. Tuve ganas de cantar en japones (?) Aunque primero debo aprender el idioma. Me aferro a mi felicidad como puedo, aunque se va acabando.


Notas concluyentes: Chocolate. Chocolate bueno.


Séptimo día:


Penúltimo día de felicidad. Primer día que mi ira comienza a llegar a tope. Somnolencia desacostumbrada. Sawako & yo, de nuevo en mi casa, viendo doramas & comiendo sopa. La acompañe a tomar su carro, me sentí más segura.


Notas concluyentes: Miedo.


Octavo día:


Último día de felicidad controlada. Descontrol. Primeras ganas de llorar en días. Ligera desesperación. Nada que un buen cigarro no pudo curar. Ganas inusitadas de cantar. Sonrisas & risas durante todo el día. Regreso a casa divertido. Cuando finalmente llegué, discutí la posibilidad de seguir con mi dosis con mi madre. Se negó rotundamente. Estoy demasiado indolente como para que me importe, pero, se que lo lamentare mañana.


Notas concluyentes: Tal vez, si las necesito.