jueves, 25 de agosto de 2011

Seventeen Ain't So Sweet.

Tú sabes que no eres la mejor pero no te importa.
Tú sabes que eres diferente & te fascina.
Sabes que un día puedes vestir como toda una lady & al siguiente parecer una vagabunda.
Eso es lo que más te gusta de ti.

Te mantienes a un paso adelante de todos, siempre fingiendo inocencia o demencia. Estás por encima del amor a menos que sea a tu familia. Estas un poco loca & a veces parece que el mundo se te viene encima, pero te lo sacudes & sigues caminando. No dejas que nada te quite los ojos de la meta & si por un momento revoloteas sin punto fijo regresas con fuerza. Nada te puede detener.

Porque existe un fuego en tus ojos & un grito en tu voz. Porque deseas tanto las cosas que puedes causar un incendio forestal, lo quieres tanto que tu grito será escuchado por el mundo entero. No dejes que nadie te sostenga.

Los diecisiete vienen & van, es una edad que te pone una etiqueta ahora, pero que luego no significara nada, excepto por los recuerdos. Sueña en grande, ama a todos, vive sin miedo. & si a veces sientes que el mundo se te viene encima, lánzalo a un lado & concéntrate en ti, en lo que quieres, por lo que has luchado. Ya habrá tiempo de consumirte en tu depresión después.

Relájate, no te esfuerces tanto en sobresalir, no seas plástica como tantas chicas que ves. No hables como ellas. (Puta, weona vámonos al Jockey a latear un toque pues.) Se tú misma. (Oye vamos al Bembos a comer un par de tocinos con queso & luego nos regresamos caminando para bajarla.) Camina a tu propio ritmo, paseate tarareando & canta en la calle como si las señoras que pasan con sus hijos, taladrándote con la mirada, no existieran. Siente como tu corazón late en los momentos especiales, como sudan tus manos cuando te pones nerviosa, cuando tu rostro empieza a arder cuando sientes que llamaste mucho la atención, como te muerdes el labio inconscientemente. Recuerda que si lo buscas, lo encontraras. 

Porque cuando tenías quince & alguien juraba quererte, tú le creías. Porque tenías dieciséis & no sabías como salirte de estos. & ahora tienes diecisiete & mientras que ya sabes sobrellevar algunas cosas, otras te traen abajo. Pero bueno, sobrevivirás.

Pero más que nada, sonríe. 


jueves, 11 de agosto de 2011

I'm On My Way To Believin'.

Me encuentro bajo las sábanas de algodón en mi habitación. Siento un peso sobre mi cintura & ni siquiera pienso en sentirme asustada o amenazada, porque sé que eres
Y quizás eso me debería aterrorizar, la completa indiferencia a que me tengas sujeta a ti, mi comodidad respecto a tu brazo que me mantiene posesivamente cerca a tu cuerpo. Pero me encuentro en un estado de perfecta calma.
¿Quién eres y que has hecho con todos mis principios, mis reglas y mis muros de protección? 
Antes, si me hubieses querido abrazar, te hubiese empujado lejos.
Antes, si hubieses pretendido tocarme con un significado en las yemas de tus dedos, hubiese golpeado tu mano.
Pero ahora considero algo regular que suelas pasar la noche conmigo y que, de hecho, logres quedarte la mayoría de ella.
Excepto cuando te escabulles en el punto exacto en el que cielo pasa de ser un naranja suave a un celeste claro.
Y lo poco de supervivencia que me queda se satisface por ello.
Pero la onza de locura que habita en mí desde tu llegada no podría estar más angustiada.
Es lo mejor, intento razonar conmigo misma, pero no puedo evitar sentir una sazón amarga en mi boca.
Te siento moverte y ya se que es hora de que te vayas. No hago ningún movimiento que me delate o que admita que estoy consciente de lo que haces, porque es algo de lo que no hablamos. Y si no hablamos no pasamos a ser algo más. Y si no somos nada en especial tengo menos probabilidades de salir herida.
¿Verdad?
Siento un escalofrío cuando sales de la cama y empiezas a vestirte con lentitud, como dándome tiempo para despertar, para detenerte. Para pedirte que no te vayas. Y una gran parte de mí quiere hacerlo, pero logro controlarme lo suficiente como para escuchar la puerta al abrirse y tu suspiro resignado y con un toque de dolor.
Cuando estoy segura de que te has ido me siento en la cama y envuelvo los brazos alrededor de mi cuerpo. Sacudo mi cabello y me preguntó por cuanto tiempo podremos bailar en el hilo sin caer en un lado o en el otro. 


I know your leavin' in the morning when you wake up, leave me with some kind of proof it's not a dream...



miércoles, 3 de agosto de 2011

Chasing Pavements.

Jesse was her soul mate. Finn was her Prince Charming. Noah was her knight in shining armor.


A. era mi alma gemela. G. era mi príncipe encantador. Aún no encuentro a mi caballero en armadura brillante. (Es lo que más deseo)


A veces me parece que a la gente le gusta confundir las cosas (por no decir, mujeres) En mi cabeza, siempre ha habido tres conceptos que las mujeres buscan en un hombre, pero no solo en cualquier hombre, si no con el que planean ser. El big-deal. El final feliz? Ustedes entienden. Se suelen mezclar & asumir que son la misma idea, pero no. Para mí, nunca han sido & nunca serán lo mismo.


Tu alma gemela es prácticamente tu gemelo en cuestiones espirituales. Tienes personales casi idénticas, gestos parecidos, varios amigos en común, opiniones con los mismos fundamentos & gustos similares. Obviamente, chocan mucho porque dos polos iguales por naturaleza se repelen. Pueden llegar a ser la pareja más adorable como la más insufrible del año. Pueden ser completamente perfectos juntos, pero en mi opinión, la perfección es aburrida, predecible & estar por tanto tiempo con alguien tan parecido a ti puede llegar a volverte loca. No hay sorpresas, no hay giros inesperados. Sabes cuando miente & cuando finge, no te puedes engañar a ti misma respecto a él, no pueden guardar secretos, ni de los sanos, ni de los malos. 


A mi parecer, un alma gemela, no es lo que estoy buscando. Un alma gemela es lo que te planteas en la adolescencia como tu máxima meta, creyendo ser una decisión madura & buscando una relación seria, pero un alma gemela es una ilusión que queda mejor de tu lado como amigo, que como amante.
De lo que sea que nuestras almas estén hechas, la suya & la mía son lo mismo - Catherine Earnshaw, sobre su amado Heathcliff.   




Un príncipe encantador... Bueno, es un caballero. Es soñado, por decirlo de alguna manera. Es educado & te defiende incansablemente. Te protege detrás de su espalda cuando cualquier peligro te amenaza, tiene una capa brillante & una sonrisa que deslumbra. Es el héroe del reino & todos lo aclaman. Es normalmente el primer amor. Es el que pones sobre un altar, que crees que tiene la solución a todos tus problemas, que idolatrizas, que asumes que no tiene ningún defecto. O dicho de una mejor manera, que oculta todos sus defectos bajo capas de falsa perfección. 


Son románticos, perfectos para ese tímido primer beso, para cogerse las temblorosas (& sudorosas) manos. Son a los que se dicen ese primer 'Te quiero'. También suelen ser los primeros en romper tu corazón.
"Cuando era una niña pequeña, solía leer cuentos de hadas. En ellos, conocías al Príncipe Encantador & él es todo lo que siempre has querido. En los cuentos de hadas, el villano siempre es simple de ubicar. Siempre utiliza una capa negra así que siempre sabes quien es. Entonces creces & te das cuenta de que el Príncipe Encantador no es tan fácil de encontrar como pensabas. Te das cuenta de que el villano no utiliza una capa negra & no es sencillo ubicarlo; es realmente gracioso & te hace reír & tiene el cabello perfecto." - Taylor Swift.



 En mi opinión, lo más adecuado para cualquier chica, es un caballero de brillante armadura. Son los que normalmente pasas por alto, porque no cumplen ninguna de tus expectativas. No son tan atractivos como una estrella de cine, no es respetuoso con todo el mundo, no tienen calificaciones perfectas & su definición de reglas de etiqueta en la mesa es de no eructar tan fuerte & tratar de comer con cubiertos. Es el típico chico que ves & no puedes evitar buscarle los defectos porque simplemente los tiene realmente visibles. Tiene heridas de guerra por todo su cuerpo & a pesar de que es él realmente quien se arriesga, & da todo de sí, nadie lo reconoce. Tampoco pide reconocimiento. 
Son diamantes en bruto, con asperezas, sarcásticos, toscos, duros, ceñudos & la lista sigue. Son quienes suelen salvarte aunque tú no te des cuenta. 
No pelean por ti, no se andan con delicadezas. Es él que te hace enfrentar tus propias batallas & cuando tienes demasiado miedo o cansancio como para seguir es quien se mantiene a tu lado, luchando hombro con hombro contigo. No por ti. Llevan todos sus problemas en el escudo, lo que los hace fuertes & débiles al mismo tiempo. Son los que te hacen reír & llorar de frustración. Al mismo tiempo. 
"El verdadero heroe es un caballero en una armadura manchada de sangre. Está sucio & hace lo posible en negar el hecho de que él es un heroe todo el tiempo." - Frank Miller.